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ACTA Nº 6.- En la ciudad de Montevideo, el día 17 de mayo de 2007 siendo la hora 18:30 en primera y en segunda citación y según convocatoria extraordinaria del día de la fecha, en el local sito en Plaza Cagancha 1157 se reúne la Comisión Directiva integrada por los Sres. Livio Incatasciato, Leonardo Monzillo y Mabel Moreno de Bosch y establecen como Orden del Día: Primero: Aprobación del acta anterior. Segundo: El 28 de abril de 2007 salimos de Montevideo a las 6.00 hs. y llegamos a Cerro Largo a las 14:10 hs., Martín Bessonart, Rafael Ogando, Eduardo Villagrán, Pablo Piriz y Livio Incatasciato. El objetivo era trabajar el sumidero para tratar de penetrar más profundamente en la caverna de la Estancia de Carlos Rodríguez (integrada su familia además por su esposa Beatriz, sus hijas Noelia y Karen, su yerno Gerardo, su hijo Raúl y su nieto Joaquín, Tel. 0680-8131). Don Carlos Rodríguez ya anteriormente, junto a su familia, nos había brindado todo tipo de hospitalidad e información sobre las cavidades que el conoce en la región, nos había guiado junto con su hijita Karen en la Estancia de Don Álvarez para indicarnos el antiguo horno de cal allí existente y otras oquedades que tiene el sector. Eduardo Villagrán, quien maneja las cartas topográficas, es el encargado de localizar los distintos sitios junto con el Biólogo Martín Bessonart que nos da el apoyo logístico con su movilidad y la ubicación catastral de las cavernas con su G.P.S. Durante la tarde, Pablo Piriz y Livio Incatasciato trabajaron en el retiro de sedimentos del sumidero de la caverna Carlos Rodríguez. Luego de comprobar que a una profundidad de unos tres metros se siente la existencia de agua, debimos renunciar en la prosecución de los trabajos debido a que la estrechez de la grieta en ese sector no nos permitía acceder a su interior. Después de una recorrida por el campo de la estancia, el Geólogo Rafael Ogando nos informó sobre sus observaciones edafo-geológicas en un sector de calizas metamórficas. Pernoctamos en el depósito con su linda estufa a leña en la Estancia de Don Rodríguez. Él avisó por teléfono a Don Alvarez que penetraríamos en su campo para tratar de localizar el río subterráneo que nos hace referencia el Dr. Joaquín Brum. Por la mañana del domingo luego de un buen desayuno, se decidió partir para ir a recabar datos de Adrián Medina (Tels. 094-382162 y 0680-8206). Debido a su ausencia, nos recibió su esposa Sra. Rosario Romero de Medina quien nos proporcionó los teléfonos mencionados, ubicados en el Camino Cuchilla Fraile Muerto. Regresamos por el mismo camino recorrido para localizar en la Estancia de Alvarez el sumidero de Brum con el río subterráneo. Luego de una recorrida del sector noreste que esta ubicado en la entrada de la Estancia de Alvarez, no se dio con el sumidero. Entonces, partimos hacia la Estancia de Las Carobas (de 116 hectáreas, por sucesión hereditaria es parte de un campo más extenso de los Ortiz) (también nombrado como ñu.pora = campo lindo), ubicada en Punta de Fraile Muerto, su dueño Sr. Lázaro Ortiz (Tel. 099-797204) nos recibió muy cordialmente y, ante nuestro requerimiento, nos informó que a doscientos metros del casco de su estancia existe una caverna con un arroyo subterráneo. Fuimos a dicho sitio y nos encontramos en medio con una isla con monte nativo, con una oquedad de aproximadamente unos 6 metros de diámetro y una profundidad de variable de 5 a 7 metros. Descendiendo por el sector sur por un plano inclinado natural, se llega al fondo donde se observa el arroyo subterráneo. Para la espeleología de Uruguay es muy trascendente que Pablo Piriz, equipado con su traje de buceo haya ingresado desde este sumidero por el cauce de este arroyo (ñu-pora) 50 metros hacia su naciente por un espacio que primero se puede penetrar de pie para luego, pasando por un especie de quiebra-cuerpo que desemboca en una olla de agua de 1,20 metros aproximadamente, se continua en cuclillas hasta el exterior, lugar este donde el arroyo se hace subterráneo. Se extrajo una muestra de un cangrejo que será clasificado por la Carcinomana Ana Verdi de la Facultad de Ciencias y se observó la presencia de vampiros. Luego de esta experiencia que marca un hito en el C.E.U.M.I., se hizo un ligero refrigerio, para reingresar Pablo Piriz nuevamente por el sector del sumidero donde el arroyo vuelve a discurrir subterráneamente (el dueño de la Estancia, Don Lázaro nos informó que más adelante vuelve a surgir en la superficie). Al reiniciar la exploración de este estrecho espacio virgen, Pablo fue golpeado en el pecho fuertemente por uno de los tantos vampiros que existen en el lugar. La penetración es difícil debido a la poca altura que exige ir reptando, así Pablo pudo penetrar cincuenta metros medidos según cordón guía que se fue desplegando a medida que avanzaba hasta un punto donde debió desistir por el pequeño espacio existente, que solo permitió divisar la continuidad del arroyo hasta unos seis metros aproximadamente. El dificultoso regreso sentó la premisa de la importancia espeleológica del sector, que pauta futuras investigaciones en el sector y en la región. Pronto se publicarán en el boletín mensual del Ateneo de Montevideo los informes detallado dados por cada uno de los participantes de esta investigación de campo. No siendo para más se levanta la sesión siendo la hora 19:30.- |