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Revisión analítica de la Fm. Asencio desde una perspectiva edafo-geomorfológica. |
| por Rafael Ogando. 2001 |
| CONCLUSIONES |
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La fase sedimentaria de la Fm. Asencio debe ser claramente diferenciada de su fase pedogenética. Surgen entonces problemas para definir una formación geológica. Si pretendemos que sea descriptiva de su litología, extensión y relaciones de contacto con otras formaciones entonces es una cosa, pero otra muy distinta es posicionarla en el tiempo y asociarla a un ecosistema formador. La Fm. Asencio sedimentaria pertenece al Grupo Paysandú, tanto su miembro inferior Yapeyú como su miembro superior Palacio, pero las marcas edáficas que sólo aparecen en el miembro Palacio no deben ser incluídas en este Grupo. Representan un período ulterior, y por sobre todo, un proceso genético exactamente contrario al responsable de la sedimentación. Tenemos entonces un estrato dado que tiene dos edades, dos filogenias, pero un sólo nombre y una sola posición estratigráfica. Cae de maduro su pronta revisión. Así como están las cosas, podemos tanto correlacionar la Fm. Asencio con una formación de corte árido, ice house, de determinada edad, como igualmente con otra formación de edad distinta y que refleje un comportamiento global de tipo green house. Este ejemplo es perfectamente posible desde el punto de vista operativo, pero resulta ser un gran error conceptual. Por lo tanto se aprovecha la ocasión para proponer desde estas páginas la creación de un nuevo espacio en la columna estratigráfica nacional, ubicado después del Grupo Paysandú, y que coincida geográficamente con el miembro superior de la Fm. Asencio (miembro Palacio). Así vamos a tener en la estratigrafía nacional dos peldaños diferentes, lo que implica por sí solo edades distintas, con génesis distintas, pero que resultan coincidentes a la hora del mapeo y del perfil tipo. Sería apropiado llamar a esta nueva formación como "Fm. del Palacio", de posición estratigráfica posterior a la Fm. Asencio y antes de la Fm. Palmitas de Ford que a la vez es previa de la Fm. Fray Bentos. Genéticamente respondería a un período de biostasia ubicado temporalmente entre dos fases de rexistasia. Como consecuencia se aconseja dejar en desuso la partición de la Fm. Asencio en dos miembros, ya que ahora ambos sólo corresponden a un mismo proceso sedimentario, continuado y coherente. |
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Este nuevo ordenamiento tiene además otras ventajas interpretativas de la evolución geológica del territorio. Por primera vez se puede desvincular el momento geológico que formó las corazas, no sedimentario, del precedente sí sedimentario. Nótese que en la bibliografía se habla que existe un pasaje gradual, sin discordancia, entre la Fm. Mercedes y la Fm. Asencio, lo cual implicaría cronológicamente una sucesión inmediata del fenómeno biótico sobre el sedimentario, para recién después aparecer la primer discordancia con la Fm. Fray Bentos según algunos autores ó con la Fm. Palmitas según otros. Ésto no es necesariamente así. Perfectamente pudieron existir episodios erosivos anteriores a la Fm. del Palacio (paleosuelo), que barrieran testimonios depositados sobre las arenas de Asencio, e incluso pudo haberse perdido parte de su propia potencia original. Del estudio del perfil fósil y del razonamiento desarrollado en páginas anteriores basado en los conceptos y modelos del libro de Duchaufour (Génesis y Clasificación de Suelos, 1984 ), nos inclinamos a pensar en un paleosuelo tropical de tipo "ferruginoso" para la Fm. Palacio desechando el modelo de "suelo ferralítico". No obstante esta discrepancia, hay que reconocerle el mérito a Ford de haber enfocado correctamente el problema, quien incluso sugiere "se debe avanzar en el establecimiento de un modelo más acabado en la interpretación de las condiciones paleoambientales que determinaron la evolución de estos perfiles, así como la ubicación estratigráfica de las mismas"( Asociación caolinita-montmorillonita en un paleosuelo del Terciario inferior del Uruguay -Fm. Asencio. FORD I. ,GANCIO F. 1988 )
El depósito de nidos fósiles de insectos, denominado "Palmitas", muy visible pues en él funciona una cantera municipal, resulta ser un sedimento conglomerádico producto del arrasamiento de los paleosuelos. Son nidos de avispas, cuevas de coleópteros, bolas de escarabajos peloteros,etc; todos ellos fuertemente ferrificados, pero a la vez cada uno, es una entidad independiente. Por lo tanto, nunca formaron parte de las corazas, y no responden al fenómeno de acumulación absoluta. El lugar físico de su emplazamiento original sería, desde nuestro punto de vista, el horizonte A del suelo, por encima del nivel de endurecimiento general que se da en el horizonte B. Son pues seguramente resultado de hidromorfismo similar al de las plintitas, en que la materia orgánica que hubiere en cada nido, muy superior a la existente en su alrededor inmediato, retenía el hierro reducido en períodos de inundación, complejándolo, sin darse mayor movilización del mismo. El endurecimiento ocurría por supuesto en los períodos secos. Los nidos son entonces evidencias de hidromorfismo en la estación húmeda, por lo menos local, y debe interpretarse como fenómeno agregado al de acumulación absoluta formador de las corazas férricas. Su posición superior en el perfil los hizo extremadamente vulnerables al primer proceso erosivo que tuviera lugar, que eliminó el horizonte A totalmente, permitiendo además la aparición en superficie de los carapachos. Seguramente rellenaron los paleocauces entallados durante el ciclo pedogenético, idea aún no corroborada por las observaciones de campo aunque ya manejada por Panario (1999). Debe recalcarse que el registro geológico es básicamente sedimentario y por tanto absolutamente deficiente a la hora de las reconstrucciones paleoambientales. No olvidemos el famoso triángulo --------EROSIÓN------------SEDIMENTACIÓN------------EDAFOGÉNESIS------- Los sedimentos por lo general reflejan los dos primeros términos, que además son conjugados, siendo muy raro que se preserven evidencias del tercero. Entonces, la mitad del tiempo geológico, para decirlo de alguna manera (la duración de los ciclos es extremadamente variable), no ha dejado casi rastro dentro de la estratigrafía continental (está claro que estamos hablando de los fenómenos no magmáticos). De cualquier forma resulta obvio pensar que entre dos períodos áridos, hubo uno que no lo era. La nomenclatura antigua los definía como "REXISTASIA" y "BIOSTASIA". Hoy son más usadas las expresiones de "ICE HOUSE" y "GREEN HOUSE", y cuando hablamos en términos Cuaternarios decimos "GLACIAL" e "INTERGLACIAL". Aclarado ésto, surge como increíblemente raro y valioso el hecho de que se preservara un paleosuelo ó parte de él en el registro geológico nacional, que tanta significancia tiene, y que merece entonces, sin lugar a dudas, la jerarquía de FORMACIÓN. En cuanto a la edad de la Fm. Palacio no hay más que especulaciones y/ó tendencias de los distintos autores que tocaron el tema. Desde el nivel silicificado con restos y huevos de dinosaurios, de innegable edad Cretácica tardía, hasta el episodio erosivo del Oligoceno que dejó la Fm. Fray Bentos, es posible ubicar estratigráficamente a la Fm. Palacio. Lo que se debe tener en cuenta es su asociación con la Fm. Palmitas, posterior en el tiempo para algunos ó contemporánea para otros. En definitiva no cambia mucho la situación cronológica del proceso edáfico formador de las corazas. Ford es el único que brinda algún argumento diciendo que el momento Palmitas (sedimentación de los conglomerados de nidos de insectos) sería el principio de la aridización del clima que llevaría a la Fm.Fray Bentos Oligocénica. Por eso se inclina hacia edades Terciarias. Para nosotros, en base a razonamientos que llevan a pensar que el nivel silicificado es producto de un suelo operante ya en el Cretácico, y que evolucionó luego hacia formas más tropicales formadoras de corazas, la edad de la Fm. Palacio estaría más ligada al límite inferior que al superior del intervalo de edades posibles. Incluso podría ser de edad Cretácica misma. Este autor cree que el clima tuvo una evolución hacia caracteres tropicales desde el período Cretácico tardío hasta el Eoceno, sin mayores modificaciones a esa tendencia durante todo ese tiempo, lo que no se contradice con las evidencias de clima tropical a nivel regional para el Paleo-Eoceno a las cuales todos hacen referencia. |
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¡ NO ROMPAN LOS HUEVOS !! Algo sobre nidos de Dinosaurios descubiertos en la Fm. Asencio. |
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En las cercanías de la localidad de Palmitas, Dpto. de Soriano, se halla un afloramiento de la Fm. Asencio que incluye nidales de dinosaurios. Este lugar es ampliamente conocido por el INGEPA, así que por lo tanto no se dará su localización exacta en favor de la preservación del mismo. Se trata de nidos bastante bien preservados, tanto los huevos en sí como en su organización espacial. No hay evidencias de movimientos posteriores a su emplazamiento, ó mejor dicho fueron los propios dinosaurios los únicos responsables de sus posiciones actuales. Están incluídos dentro del nivel fuertemente silicificado que se mencionó con anterioridad, lo que significó sin lugar a dudas su conservación. Hay una sustitución a nivel molecular del Ca C O3 originario por Si O2, que conserva en forma íntima la micro estructura de las cáscaras de los huevos. Esto hace suponer que el aspecto que tienen hoy no debe ser diferente al original, tanto en forma, espesor y estructura, aunque con respecto al color ó diseño no se puede decir nada. En el trabajo de Faccio G. , Ford I. y Gancio F. (1990) , quienes son los descubridores del yacimiento, se muestra estudios en microscopio electrónico de la estructura de las cáscaras. La preservación no es tan buena como parece a lupa en mano, aunque igualmente mantienen algunos detalles importantes. Parecen conservarse evidencias de la reabsorción del calcio del lado interno de las cáscaras, característico del desarrollo embrionario (cráteres de reabsorción). Por otra parte, observaciones de secciones delgadas en microscopio petrográfico muestran relleno de los poros por sílice cristalizada radialmente. Los huevos son esféricos, de 16 ó 17 cm. de diámetro, espesor de la cáscara en el entorno de 5 mm., y su disposición espacial dentro del nido es tridimensional, es decir que no están dispuestos en un plano sino que forman pilas. |
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La cantidad es difícil de precisar. En algunos casos se vieron diez juntos, pero podrían ser muchos más. Como ya se dijo, los nidos están incluidos dentro del nivel silicificado de las arenas rosadas de Fm. Asencio y por debajo de la aparición de las corazas férricas. El gran problema que surge a la hora del estudio de los huevos es que esta matriz arenosa silicificada en la que se hallan englobados es muy fuerte y tenaz. La cementación es tridimensional, no se defolia ni disgrega, por lo que métodos mecánicos resultan ser poco eficaces, aunque son los únicos posibles ya que los químicos son inaceptables puesto que también atacarían la integridad de los huevos ahora silíceos. Esta es la razón por la cual sólo se han extraído trozos, y rara vez alguno entero. Hubo quien aplicó maquinaria pesada vial para penetrar el yacimiento, dejando como saldo una destrucción casi completa.
La zona desarrolla suelos pobres y superficiales (poco profundos) debido a la litología ácida y la fuerte litificación. Todo el perfil no supera 40 cm. de espesor y resulta extremadamente sensible al mal manejo, que se refleja en numerosas partes desnudas sin suelo. Es allí donde se ven aflorar entonces los nidos.
Por lo tanto, sabiendo ésto, la recolección de los fósiles a nivel del suelo es realmente fácil, y no casi imposible como resultaba en los afloramientos. Las técnicas a usar entonces deberían ser las usuales en Arqueología. En lo que correspondería al horizonte C del suelo, a escasos 30 cm. de la superficie, se encuentran bloques sueltos de arenisca algo alterada, que a su vez resultan bastante friables a la herramienta. Es en uno de estos trozos en donde se encontraba un huevo completo y roto, del cual se obtuvieron las siguientes observaciones y conclusiones :
----- El huevo pertenece a una nidada numerosa pues tiene rastros de contacto con otros huevos dispuestos espacialmente. ----- Su posición original no ha sido modificada pues los restos de cáscara correspondientes a la parte superior están en el interior del huevo. Se alojan concentrados en la parte inferior. ----- El huevo está relleno de la misma arena que lo rodea, y algunos restos de cáscara quedaron rodeados por ésta. ----- Hay trozos del techo del huevo que aparecen con la concavidad hacia abajo y otros hacia arriba, siendo estos últimos los que han confundido a ciertos investigadores, pues al quedar tocando la parte inferior e interior del huevo semejan una suerte de doble cubierta. |
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Éstas resultan ser observaciones de lo más interesantes, y se puede concluir que el huevo está eclosionado. Si hubiese sido simplemente aplastado, todas las partes del techo quedarían en posición convexa y además en una relación de contacto entre sí coherente, debido a la membrana interior. Además, no habría arena entre el techo desplomado y la parte inferior del huevo. En este ejemplar en particular, aparecen tres cáscaras superpuestas en un sector, lo cual definitivamente arroja por tierra la teoría mencionada de la doble cubierta, siendo obvio que la causa es otra. La arena interior ingresó en el momento que la cría rompía el huevo y luchaba por ascender y salir, por lo tanto el nido no era superficial y debía estar enterrado en la arena. En resumen, podemos concluir que no se trata de un caso aislado y que toda la zona funcionó como lugar de nidales, por lo menos de esta especie. Los nidos tienen características que los hacen parecidos a los actuales de cocodrilos y tortugas. Los procesos de silicificación son posteriores, aunque no demasiado, pues la conservación de los huevos es muy buena, más aún considerando que el material de la arenisca es muy pobre en bases, lo que hace suponer pH bajo, y en estas condiciones el carbonato es muy perecedero. Tal vez sería más correcto decir que el proceso de silicificación ya estaba operando en el momento que se pusieron los huevos, y que debido a la lentitud de éste, fue mucho tiempo después que se logró la litificación total del conjunto. Esta conjetura viene a reforzar la idea de que el nivel silicificado no es un fenómeno aislado, y que sería la primer fase de un suelo en equilibrio con un clima benigno, que tendería a características más cálidas y húmedas en el futuro. Las condiciones ecológicas de los nidales, para nada concuerdan con las reinantes en el momento sedimentario, de total aridez. Por lo tanto, los huevos de dinosaurios no deben ser usados para datar a las arenas de Asencio. El sólo hecho que se sugiera que los nidos eran excavados, significa que la posición estratigráfica ha sido alterada. Investigaciones futuras deberán arrojar luz sobre la edad de la Fm. del Palacio, y quizás veamos que es más Cretácica que Terciaria como se la cree hoy. La Edafogénesis actual ha liberado tan peculiares fósiles, y un estudio sistemático de estos pedones superficiales seguramente deparará muchas sorpresas a un relativamente bajo costo operativo. |
| BIBLIOGRAFÍA |
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Dedicado exclusivamente al Profesor LUIS DE LEÓN; el Viejo, mi amigo. . .; quien además me enseñó todo lo que sé de Suelos haciendo posible ésta unión de ciencias. |