curso de letrista profesional

El espúlvero

¿Qué es?

El espúlvero es un papel manteca (parecido al que usan los arquitectos pero más fino y barato) transparente donde dibujaremos el diseño de las letras y/o logotipo así como la decoración a pintar.

Luego de dibujado el diseño total (en uno, dos o más papeles que coinciden al unirlos) procedemos a agujerearlos con una aguja, aunque puede inventar otros métodos, (nosotros compramos una ruedita de ravioles y le hicimos punta a cada pincho). todo el trazo del diseño debe se agujereado de lado a lado del papel.
Luego, en el lugar donde pintaremos unimos los papeles del diseño con cinta adhesiva y procedemos a espolvorear con tiza en polvo o algún otro polvo blanco o de color golpeando el papel sobre los pequeños orificios.

El polvo de color (normalmente tiza en polvo blanca) debe guardarse (haciendo una pelota cerrada) en una media de mujer o material similar, de manera que al golpear contra el papel la tiza pase al otro lado de los agujeros del papel. Como es un golpe no sólo pasará la tiza sino que quedará prendida al vidrio o el soporte que sea.
Cuando quitemos el papel veremos que el diseño a quedado finamente dibujado por puntitos exactos (tan exactos como los hayamos hecho).

Sólo queda pintar siguiendo los puntos.

A esta altura diréis que porque no calcar con papel el diseño !!? 

Pues no sirve. Si pintáis por dentro una vidriera (escaparate) las marcas quedarán debajo de la pintura siendo imposible sacarlas. (no olvidéis que los vidrios se pintan por dentro y se marcan por fuera).
La otra es si calcamos encima del cartel (al derecho, no en vidrio) el papel de calcar dejará una tinta que al pasar el pincel se correrá debido a los solventes haciendo un borrón. (no olvidar que debéis borrar cada marca que hayáis hecho)

Otro lugar donde se usa el espúlvero es cuando se pintan las fachadas de los edificios. Es simple. Se hace un diseño a escala en papel y se calculan cuantos espúlveros se necesitan. Cada espúlvero debe ser maniobrable por el pintor que está sobre un balancín a 20 o 30 metros de altura. El pintor no sabe que hace en cada espacio, debido a la cercanía con el trabajo, sólo ve manchas. El sigue las manchas por un dibujo original en color. El dibujo tiene marcado el número de espúlvero que corresponde y en consecuencias pintará los que para el son manchas y para el público será un anuncio visto desde abajo. 

Con el tiempo aprenderá a pintar marcando lo mínimo de las letras, pero muchas veces necesitará de una ayuda y esa es el "espúlvero".

Pintando carteles os puedo asegurar que cada uno es un problema diferente al siguiente y al anterior. El pintor de letras debe solucionar cada problema en el momento. Debe planear cada trabajo con un poco antes ya sea en el papel o en la cabeza. El papel tiene la ventaja que al ser un trabajo que casi siempre es métrico y lineal, es posible trazarlo en papel en proporciones justas y cuando vamos al cartel tendrémos las medidas precisas o muy cercanas. Cuanto más grande es el cartel o muro o camión o vidriera, más deberemos planearlo para no trabajar tiempo extra y perder dineros valiosos.

Acostúmbrese a realizar en papel el dibujo de forma proporcional. Particularmente usaba 1 a 1. Es decir, en la realidad, 1 metro en el papel 1 centímetro. Si queda demasiado chico, multiplica por un valor que te quede cómodo y que sea fácil de decifrar cuando vayas a hacerlo realidad.