
RECUERDA LA PRIMERA REGLA:¡ NO HAY PEOR TRÁMITE QUE EL QUE NO SE HACE !
Donde vives, además de la economía personal, es importante tener en cuenta para evaluar las posibilidades de éxito que puedas tener en el futuro. - En casi cualquier país pobre o del "tercer mundo" hay ricos y pobres, hay escuelas y universidades y probablemente talleres de oficios. Aquí debes ver que quieres hacer cuando termines los estudios. a) Vivir en tu país y trabajar o b) migrar a otro país con más oportunidades. - en caso de migrar seguramente será a un país tecnificado, con dirigentes con más de 3 neuronas, con probable producción propia importante, o riquezas naturales o, buen manejo de riquezas ajenas que al igual que los tiempos de Colón nunca pierde validez y todavía funciona. Es así que seguramente cualquier carrera / curso tecnológico va a funcionar. Matemáticas, química, programación, ingeniería, arquitectura, seguro te ha de llevar al buen camino. Claro, también habrá competencia en esos campos, por algo esos países van adelante (no solo porque obtienen productos # riquezas casi gratis), no es por pasar el tiempo rascándose y tocando el tambor todo el día ni por no estudiar. - en caso que decidas quedarte en tu país, es buena idea ver que es lo que tiene tu país y que no importa (las importaciones dependen de muchos factores y en consecuencia un producto competitivo puede dejar de serlo en el próximo gobierno de algún país). Entonces observa que produce tu país (todos producen algo). Por ejemplo si en su país no hay madera no se dedique a nada en serie donde la madera sea la materia prima del negocio. Busque hacer algo fino, caro, único con la madera. Algo que no puedan hacer las máquinas chinas. Luego de estudiar y decidir cual(es) es(son) el(los) producto(s) más probablemente vendible(s) o rentable en su país deberás ver la competencia actual, las posibilidades de exportación, de ventas, mejoramiento del producto, popularidad, posibilidad de tecnificar la producción, etc. Quedarse en tu país o emigrar a otro es igual de difícil y duro. Lo que hace una gran diferencia es la edad en la que emigras. Entre 20 y 35 años no hay demasiado problemas ni golpe psicológico exagerado si realmente tienes ganas de trabajar, además generalmente en esa edad aún no tienes hijos ni propiedades lo que hará más fácil la dedición. No es lo mismo para una persona de 40 años que no solo ya tiene "raíces" en su ciudad sino que además tiene compromisos y la edad puede es un impedimento para encontrar un trabajo en cualquier parte.
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