
Uno de los grandes males del siglo XX y XXI es la depresión y el stress en las personas.
El vértigo diario, la ansiedad de sobrevivir, tener lo que nos venden en la televisión, separaciones, divorcios, muertes violentas, soledad y más hacen que el ser humano se sienta solo aún en ciudades con millones de habitantes que se hacinan en apartamentos de pocos metros o mansiones gigantescas.
Variadas causas (además de las anteriores) llevan diariamente a millones de personas a "pozos depresivos" de los cuales es muy difícil salir, reponerse del impacto que lo llevo al estado depresivo. No son pocas las veces que terminan en suicidio o en el abandono total de su persona.
Las mascotas pueden ayudarle a salir de la depresión y mejorar su calidad de vida. Así de sencillo, y es que los problemas más difíciles suelen tener soluciones fáciles.
Cuando usted adopta una mascota, pasa automáticamente a ser responsable de alguien que depende de usted. Pasa de la soledad a tener una compañía incondicional que solo requiere jugar un rato, agua y una poca de alimento pero más que nada requiere de su persona, sus caricias, su protección, su amistad.
A los pocos días de tener una mascota en su casa (que le agrade por supuesto, no irá a adoptar un perro si le gustan los gatos) notará que su mente está en otra cosa que no sea su problema (real o no) o usted mismo/a. Notará que la responsabilidad de ese cachorro/a "le llama". Sentirá que al llegar a su casa él le espera siempre con alegría. Su cachorro siempre le demostrará que lo ama (perros y gatos y cualquier animal). Usted se sentirá que valía la pena volver a casa solo para ver su alegría de verle volver.
Cuando se sienta a ver televisión sentirá su presencia y en el caso de tener un felino este seguramente estará en su regazo, manso mientras usted toma una dosis natural de tranquilizante mientras su manos le acarician. Usted sentirá que éste confía en usted porque aprenderá a conocerlos con el tiempo y esta confianza es un logro muy grande para usted que debe cuidar y valorar. Porque seguramente se enterará que los felinos son desconfiados y ganarse su confianza no es una bobería, es algo difícil que no se obtiene solo por el hecho de darle de comer.
Las personas ancianas tendrán compañía y alguien con quien hablar. Sentirán que alguien le demuestra cariño. Los ancianos/as se sentirán útiles, necesarios por el solo hecho de ver que su pequeño amigo le pide comida o que lo deje salir a pasear o simplemente está ahí a su lado, siempre. En el caso de los felinos además, en invierno serán los compañeros ideales de las camas. Ellos siempre limpios y con sus "pulgas exclusivas" harán el calor ideal en los pies que ninguna calefactor logra igualar.
Tener una mascota es tener de nuevo un niño en casa que estará junto a ud. hasta el fin de sus días (los suyos y/o los de él).
No pocas personas dejarán de ver pasar la vida por la ventana para empezar a ver, apreciar lo que no tuvieron tiempo de ver.
Las personas ocupadas en sus negocios y problemas si toman conciencia seguramente cuando "paren sus días de vértigo" y salgan una hora a hacer feliz a su amigo de siempre al campo, la playa o el parque a caminar y jugar con el verá enriquecidas sus horas, verán que sus mentes se despejan y las ideas se aclaran. Los problemas no son tan grandes y las soluciones no están demasiado lejos.
Pasear con su perro es uno de los momentos más felices para ellos y se lo demuestran y usted sentirá que ha hecho feliz a alguien y no necesitó dinero, solo unos pocos minutos de sus días, una caricia, una palabra de cariño.
No importa la raza, el color o tamaño, lo que importa que haya ese "felling" / simpatía necesaria para que cuando ud. le adopte sienta que se pertenecen uno al otro.
Las mascotas cuidadas y amadas en especial los perros también sufren de depresión sea por que está enfermo o porque estraña a su amo y amigo. No son pocas las veces que su compañero/@ se va de viaje unos días y este se decae, la tristeza lo domina, deja de jugar y hasta de comer porque extraña mucho a su amo/@. La depresión en el perro llega al extremo de morir de inanición y no son pocas las personas a lo largo y ancho de este mundo que pueden dar fé de estos sucesos conmovedores de amor y amistad incondicional.